miércoles, 21 de mayo de 2014

La Vida de Adele

Cuánto tiempo sin escribir aquí. A ver si retomo esta vía de escape, en la que escribo de lo que quiero, sin que sea una nota de prensa... que es lo único que sé escribir ya. Además he decidido no avisar de las actualizaciones, a sí me sirve de diario digital. Hoy me apetece escribir de "La Vida de Adele". La vi el pasado sábado. La saqué del Ficciones. Yo soy muy legal con la Cultura, y muy perezoso también. Me cuesta tanto ponerme a descargar y pasarlo a otro medio y de ahí a otro canal, que prefiero comprarme un libro o alquilar una peli. Me encantó. Sólo había escuchado hablar de ella por las escenas tan explicitas de sexo entre las protagonistas. Las escenas la verdad que son largas y muy muy visuales. Yo que escucho la tele a tope y ahora que me he tenido que volver a poner gafas, también subtituladas, tuve que bajar el volumen cuando el sexo llegó. Vivo al lado de un matrimonio de abuelos que pertenecen a comunidades cristianas, y cuidan de sus nietos. Cuando me di cuenta estaba Adele y Emma en todo lo suyo, a tope con la Cope, y yo con el volumen por las nubes. Mi vecina abrió la puerta del ascensor con sus nietos, y en estas casas de paredes de papel en las que vivimos, escuchó a alguien gemir como una loca (habrá pensado que me he vuelto heterosexual) Cogí el mando como un loco cuando la escuché, pero llegué tarde. ¡Qué le vamos hacer!. La película es mucho más que sexo. Es una historia de amor real, muy real, sensual y bella. Además volví a escuchar ese temazo que tanto me gusta de Likke Li "I follow rivers". Ahora cada vez que lo oigo,  sueño con bailar en la fiesta que Adele y su boca sensual le organizan a su novia. Tampoco me importaría bailar ese ritmo latino de "Hermano" cantado por El Timba en otra de las fiestas de las película. Qué ganas de ir a una fiesta que me haga bailar!